Hace 12 años cuando me gradúe del cole me imaginaba estudiando una carrera de bota y bata que me permitiera conocer los misterios de la naturaleza, aportar al conocimiento básico de la humanidad y ser parte de esa mega base de datos que nos rodean día y día y que nos permiten saber mas y mas. Así fue me busque un huequito en el mundo y decidí estudiar biología, que mayor aporte al mundo que contribuir a la recolección de datos de la vida. Así fue comencé mi carrera en un país tercer mundista que a mi forma de ver lo que mas necesitaba era conocimientos de base si querían algún día salir del fondo del pozo de los paises de estas características, lo que me falto suponer es que lo que yo creyera poco haría mella en una sociedad que poco valora los conocimientos de base.
Sin importar como se volvía de pintoresco mi desarrollo intelectual frente a una sociedad poco interesada en el conocimiento, seguí adelante, mi meta sencilla "ayudar al ambiente, contribuir con los conocimientos naturales" sencillo si, poco realista también. Durante este arduo camino a mi meta, pase años de estudio, fines de semanas interminables en casa estudiando bajo la manta morada de mi habitación, viernes de fiesta perdidos en el recuerdo, y una motivación incansable hacia mi objetivo.
A mitad de este primer viaje conseguí una distracción paga e igual de exigente, mi primer trabajo en un colegio, que en su necesidad de conseguir profesionales en un país poco capaz, llega hasta mi entorno en su desesperación de contratar a alguien... Alguien que quiera dar clases de biología de los últimos años de bachillerato a chicos de un colegio privado. Dentro de mi cabeza las primeras escenas que imaginaban eran chicos burlones, grupos de chicos poco motivados y yo intentando aprender malabares a un nivel profesional en un aula.... Nada mas equivocado, mi primera experiencia no podía ser mejor, chicos curiosos, encantados con un rostro tan joven como ellos dispuestos a contarles el lado más divertido, más simpático y mas gamberro de la biología. Una vez mas y desde entonces bajo la manta morada comencé a preparar clases divertidas, experimentos interesantes y evaluar a futuros chicos que podían dar mas por una sociedad que cuando menos lo necesitaba. Comprendí la motivación de un docente y mi respeto hacia ellos no podría ser mayor.
Cuando termine la carrera continúe mi paseo por las aulas y me licencie también en educación, era lo justo con la profesión. Pase por otros centros de educación y me atrevo a decir que en todos deje una pequeñita marca en cuanto a la enseñanza de la biología. Me atreví a jugar con la ciencia, a contar historias con nuestras actividades, a personificar científicos y recrear sus entornos para entender la fascinación de la historia y buscar el lado divertido de los conocimientos mas teóricos.
Pero como no todo es así una historia de color rosa (o morada, según los gustos), llego el momento de abandonarlo todo, mis niños, mi entorno, mis colegios, mi sociedad, mis amigos, mi familia, mi todo. Resultó el día que ese país tercermundista saco a empujones de sus tierras a un montón de profesionales capacitados que en el desespero de sobrevivir económicamente y sobrevivir físicamente a sus terrores humanos, nos fuimos, yo y mi manta morada teníamos que volver a comenzar.
Los nuevos comienzos son excitantes y también son difíciles...
Llegamos a un país de primer mundo, la oferta de cosas y sensaciones era abrumadoras. Tocaba ponerle rumbo a esto que llamamos vida... Busque en lo profundo de mi persona y recordé el motivo por el quise estudiar biología "ayudar al ambiente, contribuir con los conocimientos naturales" y me puse en marcha. Una nueva meta un máster en biodiversidad, conocer gente del nuevo entorno, estudiar y trabajar para conseguirlo, un año intenso, pero poco fructífero... Es que en este intento descubrí que ya no me llenaba el ayudar a contribuir en el conocimiento de base y en mis ratos libres mi mente paseaba por mis experiencias de colegio mientras me acurrucaba con mi manta, si la morada. Termine el máster y volví a auto evaluarme y los resultados de la evaluación fueron "buscate la vida con lo q siempre te ha gustado los niños" pocas veces me siento plenamente feliz pero este resultado así fue...
Me puse en marcha y encontré una empresa que me ofreció dar unas horas de ciencia divertida, un colegio nuevo, niños nuevos, y cobrar por ello. Desde entonces hasta hoy me encuentro innumerables horas en cas bajo mi manta morada, preparando horas y horas de ciencia divertida que hoy decido a compartir con todos... Bienvenidos a mi rincón de ciencia divertida, de experimentos para pasar el rato con hijos, primos y amigos, finalmente si estos experimentos y juegos motivan a algún chiquitín a estudiar ciencias ya abra valido la pena.
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